El calor en el coche en los meses de verano

Con la llegada del verano, no está de más empezar a tomar algunas precauciones con respecto a nuestro coche. Las previsiones más optimistas, nos dicen que, cerca de 1,1 millones de vehículos requerirán asistencia mecánica en carretera. ¿Por qué? Porqué el calor en el coche en los meses de verano, tiene una influencia negativa sobre nuestro auto.

Al igual que debemos emprender acciones preventivas en nuestro coche, cuando llega el invierno, el excesivo calor también afecta la máquina y obliga a tomar medidas que impidan que nuestro auto nos juegue una mala pasada en carretera.

¿Cómo afecta el calor en el coche en los meses de verano?

Las afectaciones que sufre un automóvil, a causa de las elevadas temperaturas, propias del verano son muchas. Veamos las más representativas:

  • El rendimiento del motor disminuye hasta en un 15 %.
  • Aumenta la probabilidad de daños en el sistema de aire acondicionado en un 35 %.
  • La banda de rodadura de los neumáticos se calentará más allá de lo normal – que de hecho es mucho -, ocasionando un desgaste superior al 25 %, en comparación con el producido en otras estaciones del año.
  • Las pastillas de los frenos, al rozar contra el disco, generan calor. En verano, se hace mucho más difícil la refrigeración, ocasionando temperaturas tan altas, que pueden deteriorarlas, con las consecuencias previsibles.
  • Un coche, aparcado al sol en el verano durante varias horas, puede ocasionar quemaduras al conductor, cuando regresa al volante. Además, el recubrimiento del volante y de los asientos se deteriorará y envejecerá en forma acelerada.
  • Aunque no representa un riesgo para la conducción, la pintura exterior también se ve afectada por el calor en el coche en los meses de verano.
  • Los accesorios líquidos que requiere el coche para su correcto funcionamiento, como el agua, los aditivos, el aceite lubricante o el líquido para frenos, se consumirán mucho más rápido y, por supuesto, será necesario reemplazarlos con intervalos menores a los acostumbrados en otras estaciones.

Pareciera que el verano, que es la época del año en que más necesitamos de nuestro coche, fuese un enemigo de él. Pero no es así. Los automóviles, son fabricados para trabajar bajo unas condiciones regulares de temperatura, que, desafortunadamente en Europa, sobrepasan los estándares previstos, durante el verano y el invierno.

Pero, así como tomamos medidas previsivas, para minimizar el impacto de las bajas temperaturas sobre nuestro coche en invierno, también podemos prevenir los daños que puede ocasionar el calor en el coche en los meses de verano.

¿Qué precauciones debemos tener, para evitar que el calor en el coche en los meses de verano no nos afecte?

No podemos impedir que la excesiva temperatura afecte a nuestro coche. Pero si podemos minimizar el impacto, siguiendo unas sencillas recomendaciones.

Vigilar la temperatura del motor

El indicador suele estar en el salpicadero, al lado del indicador de combustible. En frio, estará en la posición más baja, pero en menos de diez minutos, debe alcanzar la temperatura óptima (unos 90 grados). Aunque tal vez no debas preocuparte por los grados y el tiempo. Solo ocúpate de que la aguja no se acerque a la zona roja.  El sistema de aire acondicionado, puede eventualmente, ayudarte a reducir la temperatura del motor, cuando esto sea necesario.

La presión de los neumáticos

Como ya hemos advertido, los neumáticos se desgastan en mayor proporción en verano que en cualquier otra estación del año. Es por ello que, al emprender un viaje por carretera en verano, debes poner el auto a punto, poniendo especial énfasis en el estado y la presión de las llantas.

Los neumáticos que ya estén muy gastados, pueden prestarte un buen servicio en la ciudad, en otoño. Pero seguro en carretera te abandonarán. La presión de los neumáticos debe ser ligeramente menor a la indicada por el fabricante.

El exceso de presión, ocasionará un nivel de temperatura en la banda de rodadura y un desgaste más allá de lo normal. La llanta podría incluso estallar de un momento a otro, ocasionando un gran riesgo para el conductor y sus acompañantes.

Conducción eficiente en bajadas

Para evitar el sobrecalentamiento de los frenos, es conveniente utilizar marchas cortas, para evitar pisar menos el freno, sobre todo en bajadas prolongadas. Utilizar mucho el freno a altas temperaturas, acorta la vida del líquido de frenos y puede hacer que los discos se deformen y las pastillas se rompan.

Aparcar en la sombra

Sobre todo, en las horas del mediodía. Es bueno tener en cuenta los movimientos del sol. Quizá en el momento de aparcar tu coche, esté a la sombra, pero, en unos minutos, podría estar al sol.

Lavar el coche de forma regular, tener algunas precauciones con el aire acondicionado, utilizar ceras especiales para proteger la pintura, lubricantes para la piel de los asientos… Estos son los consejos básicos para proteger tu coche en el verano.

 

Fuente: leaseplango.es

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